,Decía ayer bell hooks que para descolonizarnos internamente hemos de estimular la imaginación, empujar y cultivar nuestras mejores semillas y entrar en conversación. La conversación es una pedagogía radical.
Ayer en conversación --tras el debate con Hooks en la New School, "Moving from pain to power: confonting lost"-- con mi amiga Bettina Mathes, tratábamos de explicarnos el cambio de política de Angela Merkel en relación a las personas refugiadas de Siria. Las impresionantes imágenes que hemos visto estos días de éxodos de personas por los campos o en estaciones de tren haciendo colas interminables a la espera de los permisos fronterizos han generado una respuesta, incluso inesperada, como en el caso de Merkel, cuya dureza de corazón ha sido notoria en muchos momentos de la historia reciente en su larga carrera política.
Estas imágenes tan reales han tocado el inconsciente colectivo, la memoria del éxodo de la segunda guerra, tal y como incluso se meciona en esta noticia http://noticias.univision.com/article/2454657/2015-09-05/mundo/noticias/miles-de-refugiados-llegan-a-alemania-y-austria
Pero esa llamada de la memoria a través del tiempo que ha actualizado la historia violenta de Europa, y ha acercado el cuerpo colectivo de inmigrantes del oriente medio al espectro corporal, propio, de muchas personas europeas en los años cuarenta, no creo que sea la única explicación a las manifestaciones colectivas de solidaridad que han emergido en muchas pequeñas localidades incluyendo Alemania.
La respuesta es una auto-organización, una expresión subalterna de agencia que configuran plataformas, redes, respuestas colectivas más o menos estructuradas y llenas de expresiones emocionales de afecto y solidaridad. No me resulta difícil ver en estas expresiones, respuestas subalternas ajenas a las instituciones estatales, muestras de valores colectivos que humanizan, que se niegan a aceptar que la única lógica y guía posible sea la económica, la de la prima de riesgo o la de las empresas de rating. Existen otros mundos más allá de las oficinas lujosas de Wall Street, de los asépticos despachos de quienes envían drones para bombardear a la población a miles de kilómetros de distancia. Si, si hay mundos muy lejanos de quienes, frente a una lujosa taza de café macchiato, exigen no sobrepasar un déficit que inflige torturas a gran parte de una población con la que nunca se encontrarán.
Lo hemos visto con nuestros propios ojos (pinchar en el enlace sobre la palabra solidaridad). El cuerpo colectivo del sufrimiento, ha despertado la solidaridad, colectiva e individual, de mucha gente que prestaría una habitación de su casa o compartiría una comida diaria. Esa es la Europa de la gente corriente, la gente de la "tierra callada, del trabajo y del sudor", la que aún recuerda algunas de las fotos que les mostraron sus abuelas de quienes desaparecieron en aquellos, otros, éxodos. Más allá del lugar y del destino, muchas personas en Europa saben bien el significado de ser alguien refugiado.
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8 oct 2015
6 jul 2015
Personas (griegas) Subalternas OXI
El resultado de las elecciones griegas creo que permite reflexionar
sobre el sentido del término subalternidad y el error común de confundirlo con
sometimiento. Un 61% de quienes votaron ayer en Grecia, han afirmado que personas
subalternas no son las sometidas, sino quienes saben tener agencia y oponerse a
las lógicas de un sistema que cree disponer de la racionalidad de los supuestos
saberes “expertos” de un sector de las ciencias económicas.
Esto también es verdad para otras situaciones, incluyendo
las micro-políticas universitarias, de empresa, de vida en general. Oponerse es
sensato, relevante y necesario, y con frecuencia pone de manifiesto cuanto
saber se pierde por no aceptar el conocimiento que genera quien se niega a
someterse. Decir que no (OXI) es democracia también, de la que demuestra que
sólo otro mundo será posible si desobedecemos las lógicas de lo evidente por sí
mismo (la austeridad).
28 mar 2015
Politizar la intimidad
Es imposible no afrontar con unas breves palabras en este bog el estupor de un acto humano como el que parece ha causado la desgracia del airbus de Lufthansa. Entre todas las cuestiones que suscita un acto de esa envergadura, me asaltaba sobre todo la pregunta ¿Y nadie se había dado cuenta del estado mental del co-piloto Andreas Lubitz?
Creo que la respuesta a esta pregunta la encontramos en los cambios en la concepción de la intimidad en nuestras sociedades contemporáneas. Daba la clave un periodista alemán del diario Bild que entrevistaban en la BBC y que había a su vez entrevistado a la azafata con la que Andreas había mantenido una relación --quizá la única-- algo íntima. Fue quizá la única persona que al parecer pudo advertir el estado tan desbarajustado, fragmentado o dividido de su mente. De hecho parece que decidió no conservar su relación con él porque, en la intimidad, parecía convertirse en otro tipo de persona, violenta, llena de rencor y con una gran carga vengativa.
Esta fragmentación de la subjetividad, que en casos extremos la nombramos como "enfermedad mental" es un producto histórico forjado con cambios en las relaciones familiares y comunitarias, en las formas de relacionarnos, en los "regímenes emocionales" que van prohibiendo o censurado, incluso que nos autocensuramos, en cada contexto. Pero también esta fragmentación ha sido modelada por la industria farmacéutica (véase The pharmaceutical self, Emily Martín, o los trabajos de Dummit) , por procedimientos de ajuste a las organizaciones laborales, con las estandarizaciones horarias y las formas de organización laboral del capitalismo, etc.
Hemos aprendido, cultural e históricamente, ciertas formas de hablar de lo que nos preocupa, y a evitar lo que en ocasiones nos parece tan áspero, difícil o "inaceptable" que nos parece imposible que alguien pueda escucharlo. ¿Cómo aprendemos a vehicular nuestras preocupaciones y dolores por caminos menos tortuosos o rencorosos? En la intimidad. Un espacio complejo (se puede leer a Lynn Jamieson o Giddens, incluso "Carnal Knowledge" de Stoler sobre la intimidad en un contexto de colonización). La complejidad de este espacio viene tanto de ser un lugar donde se (re)estructuran las relaciones de género -o raza y clase-, como por ser un espacio de producción de la individualidad. Además, es un espacio generado con prácticas muy diferentes en cada comunidad histórica, cultural, afectiva, etc.
Pero no es del poder o de los aspectos más opresivos sobre los que quiero brevemente reflexionar, sino de la importancia del conocimiento que produce la intimidad, como un saber imprescindible y sutil para la vida. Requiere observación atenta, capacidad para mantener y creer una cierta distancia con lo observado para no proyectar lo que está en nuestra mente, requiere por tanto crear la distancia, producir afectos que permitan crecer. Tener prácticas de intimidad es una tarea donde se pone a prueba nuestra capacidad para no vigilar o castigar, para cuidar del sí, para preguntarnos y tratar de explicar los cambios que se observan. Qué significan esos cambios de humor, esas frases dolidas y broncas, esas horas demasiado excesivas de inactividad, esa poca vitalidad, quizá esa palidez o esa falta de sueño continuado. Estas y otras observaciones son las que ayudan a ir comprendiéndo(nos) cuando interactúamos en ese espacio íntimo e intersubjetivo o simplemente intrasubjetivo. Aunque la medicina haya trabajado durante siglos con diversas prácticas dentro de ese espacio, la progresiva estandarización de sus métodos la ha alejado de lo íntimo. Me pregunto cómo puede esperarse detectar ideas suicidas u homicidas en los pilotos con preguntas estandarizadas en los test del tipo "¿Ha pensado en suicidarse? ¿Tiene impulsos para matar?"
Vivimos en mundos, -en cada cultura de manera diversa aunque la globalización de las formas de lo íntimo es una realidad-, en donde quizá no apreciamos suficientemente la importancia de estos cuidados y saberes en apariencia ínfimos, donde vivimos mas tiempo en mundos virtuales que reales y en espacios donde está muy estructurado, ideologizado, y generizado, lo que debe o puede ser expresado. Es por eso que es importante reivindicar la intimidad como un espacio humano que debe ser politizado, porque en ese espacio pueden producirse saberes esenciales para la supervivencia humana. Esa politización puede ayudarnos a tomar consciencia sobre los conocimientos que encierra la intimidad, como un lugar, un ecosistema, que da "sentido y sensibilidad" a las vidas humanas (y no sólo humanas), de forma tan individual como colectiva.
18 ene 2015
Innovación cuerpo-tecnológica
Impresionantes destrezas de una serie de movimientos cotidianos . La importancia de salir de la silla de vez en cuando de la forma más fácil. Aquí el proceso
http://m.youtube.com/watch?v=IZUseV-ODFY
10 dic 2014
Tecnologías del miedo y la tortura en el siglo XXI
Es imposible no hacer alguna reflexión en relación al informe sobre la tortura realizado bajo la coordinación de la senadora norteamericana Dianne Feinstein hecho público antes que la toma del congreso, por la mayoría conservadora, haga imposible su aireamiento. Así lo ha declarado la propia responsable del informe.
Ni el código de Nuremberg, ni todo el pensamiento producido -tras tantas situaciones de "mal radical"-, desde que Hanna Arendt denunciara en "La banalidad del mal" consiguen detener este horror humano. La ciencia del horror y sus "técnicas de interrogación reforzadas" para la manipulación del miedo con fines coercitivos (sistemas de medición, técnicas de sociología para interrogatorios, manuales históricos de tortura, pruebas fisiológicas sobre límites corporales, saberes neuro-psiquiátricos, etc) sigue desarrollándose en (quizá no tan oscuros) laboratorios y despachos.
Sólo quisiera compartir en este circulo critico el espanto ante estas tecnologías del miedo aplicadas para la obtención de una supuesta "verdad ". Compartir con vosotras la profunda tristeza de comprobar la existencia de un sofisticado sistema de formación y desarrollo de las técnicas de la tortura en el siglo XXI y los caboracionismos cotidianos que las sostienen. Y no solo en el mundo de la American del Norte.
Que profunda y urgente necesidad tiene la humanidad de desarrollar procedimientos y tácticas emocionales reparativos y una tecno-ciencia hecha por personas que no quieran vivir ni colaborar en la confrontación, la paranoia y la destrucción. Necesitamos un empeño mas decidido par estar del lado de la vida y crear entornos que vean con horror y rechazo cualquier colaboracionismo o "zona gris" con estas ciencias del horror humano.
http://www.theguardian.com/us-news/video/2014/dec/09/dianne-feinstein-cia-torture-report-stain-americas-value-video
23 nov 2014
10 oct 2014
DISCAPACIDAD, MOVIMIENTO Y SABER EXPERTO ALTERNATIVO
Esta conferencia internacional (la información la tenéis más abajo) plantea, aunque no use el término, la importancia de los saberes subalternos que existen en las aulas universitarias. En este caso los saberes y materialidades que puede aportar la discapacidad cuando se piensa como "un saber experto alternativo".
Por esos regalos casuales que trae la vida, he empezado a interesarme por el movimiento del Qi Gong o Chi Kun, no exactamente un arte marcial sino unas formas creativas de movimiento corporal basadas en la ruptura de la dicotomía cuerpo/energía de tradición China. La extrema belleza de su movimiento es conmovedora y mueve el espíritu con la misma delicadeza y precisión que un poema. Su efecto consiste en generar mucha energía (Chi) vital que se percibe sin mucha dificultad.
Aquí podéis ver un ejemplo : https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=FaEvBVAKswI
Como decía, las coincidencias tienen sus lógicas y he conocido a una colega que camina con una silla automática. La entrada al edificio donde trabajamos tiene una puerta giratoria y otra muy dura y difícil de mover que ambas tenemos que usar. Las dos hacemos movimientos muy curiosos y complejos para abrirla. Ella con un brazo empuja hacia afuera la hoja y con un pie traza un movimiento rápido que la detiene, gira luego la silla eléctrica con un culeo o derrape hacia atrás, corto y preciso, y lanza su silla hacia adelante lo que le permite entrar justo antes de que la puerta -movida por su peso proporcional- se cierre. Yo que camino con bastones, doy un tirón fuerte a la puerta con la mano derecha. Ha de ser lo justo pues si no aplicas la fuerza suficiente no se abre bien y no me permite coordinar con el segundo movimiento de calzar la puerta con la muleta. Después, tengo que soltarme de la manivela de la puerta y rápidamente coger el bastón y aplicar un movimiento hacia atrás para calzar la puerta y empujarme a mí para entrar. Luego he de tener cuidado de que el tapón de la muleta no se enganche entre el suelo y la puerta y me impida tirar del bastón y quedarme atrapada y caer, porque mis movimientos requieren una coordinación de objetos y de mi cuerpo, aunque, como imagino le ocurrirá a mi compañera, gracias a que las personas con discapacidades somos un poco cyborg, integramos todo estas partes en nuestros cerebros, somos ensamblajes materiales-humanos, y quizá también semióticos, como diría Donna Haraway. De hecho esta entrada es un experimento semiótico de contar la vida 'otherwise', como un saber experto alternativo.
Como las maestras en Chi Kung, las personas con discapacidad elaboramos hermosos movimientos y poseemos un saber alternativo sobre el movimiento, la integración material y humana, la energía y la fuerza apropiada a cada circunstancia, el esfuerzo justo. También sobre las dinámicas con las que afrontar los obstáculos cotidianos, que cambian constantemente, como también cambian nuestros cuerpos con frecuencia obligando a innovaciones en nuestras estrategias cyborg. Como quienes practican Chi Kung, las personas con otras movilidades alternativas afrontamos los obstáculos como un reto, buscamos la armonía con nuestro medio, la fluidez de nuestras energías cotidianas y nos empeñamos en hacernos la vida más vivible, sin cansarnos tanto. No es difícil ver en eso un "saber experto alternativo".
....................................................................................................................................
Disability and Disciplines: The International Conference on Educational, Cultural, and Disability Studies 1-2 July, 2015 Centre for Culture and Disability Studies, Faculty of Education, Liverpool Hope University Keynote Speakers: Prof Julie Allan (University of Birmingham) Prof Peter Beresford (Brunel University London) When we think of disability in Higher Education we are likely to think in terms of access, Learning Support Plans, and so on. These and other such things are of great importance but only represent part of the approach proposed at the biennial CCDS conference. What we explore is a more complex understanding of disability that challenges assumptions and prejudicial actions but also recognises qualities and positivity. While inclusive education is generally an improvement on integration and segregation, it often constitutes little more than what, in The Biopolitics of Disability (2015), David Mitchell and Sharon Snyder call a weakened strain of inclusionism. Until disability is recognised in the context of alternative lives and values that neither enforce nor reify normalcy we cannot truly encounter the material and ethical alternatives disabled lives engage. Inclusion may well be a legal requirement in some parts of the world, and perhaps a moral imperative everywhere, but it is also an educational opportunity. Not only students but also staff who identify as disabled should, as Mitchell and Snyder assert, recognize this peripheral embodiment as something to be cultivated as a form of alternative expertise, meaning that disability can become an active, unabashed, and less stigmatising part of classroom discourse. The aim of this biennial conference, then, is to encourage the transformation of academic disciplines by appreciating rather than avoiding disability. We welcome proposals from professors, lecturers, students, and other interested parties for papers that explore the benefits of interdisciplinarity between Disability Studies and subjects such as Aesthetics, Art, Business Studies, Creative Writing, Cultural Studies, Film Studies, Holocaust Studies, International Studies, Literary Studies, Literacy Studies, Management Studies, Media Studies, Medical Humanities, Museum Studies, Philosophy, Professional Studies, Special Educational Needs, and Technology. This list is meant to be suggestive rather than exhaustive. Some anticipated panels include: • The Art of Disability: Disability Studies and the Arts • Medical Matters: Disability Studies and Medical Humanities • Learning to Read People: Disability Studies and Children’s Fiction • Beyond the Rhetoric of Inclusion: Disability Studies and Special Educational Needs • Telling Stories: Disability Studies and Creative Writing Paper proposals of 150-200 words should be sent to disciplines@hope.ac.uk on or before 1 February, 2015. Paper presentations are allocated 20 minute slots and themed panels of 3 papers are also encouraged.
2 oct 2014
When the subaltern speaks
Robert Young habló ayer en la Universidad de Nueva York sobre “When the subaltern
speaks” (“Cuando habla el subalterno”). Young respondía así en forma afirmativa
a la pregunta que Gayatri Spivak lanzó hace unos años cuestionando la posibilidad
para quien forma parte de la subalternidad, de hablar .
Young empezó diciendo que en
realidad el/la subalterno/a sí quiere hablar lo que ocurre es que la clase dominante
no quiere oír o no le gusta lo que dice. También puntualizó el punto de vista
de Spivak y su rechazo a hablar en nombre de la otra (como recordaréis hacía
referencia a una mujer indú viuda) y sobre todo a homogeneizar al subalterno/a.
¿Por qué ha de ser representado/a el subalterno/a por otro/a? Algunos de los
motivos pueden ser para conocer su saber, para revisarlo, articularlo y
recuperarlo. Volveré sobre esto al final.
Young se adheria a la idea de
subalternidad en el proyecto de Gramsci que buscaba comprender la
marginalización más que defender la conciencia o agencia del subalternix .
El reto por tanto es tratar de
buscar su voz, puede que no la encontremos. Por tanto la cuestión de la voz de
la subalternidad remite al problema del archivo que la contiene.
A partir de este planteamiento
revisó la cultura de la modernidad con ciertos ejemplos que le
permitieron ir hilvanando un discurso con una textura cargada de sentimientos.
Comentó sobre el arte kirtsch y como al codificarse como tal construyó un
cierto archivo de la cultura (objetos) popular. También planteó si podemos oir
la voz subalterna en las postales (concluyendo que no, que las postales eran el
mensaje el “me acuerdo de ti” y los textos eran enigmáticos). El “art brut”, el Grafiti y la cuestión de si
eso es arte subalterno animaron las dudas sobre si los límites borrosos de las
vanguardias “reconocidas” (Basquiat, Picasso) y el arte subalterno. Planteó la utilidad del concepto
de Rancière “habla muda” y analizó las letras de las canciones de Robert
Leroy Johnson un cantante de blues que la tecnología ha permitido conservar en
algunas grabaciones re-masterizadas y nos deleitó con el enigma de la letra “love in vain”
(https://www.youtube.com/watch?v=-BkPm8JIJJQ)
que los Rolling re-utilizaron. Detrás
de las letras y algunas fotografías trataba de recuperar aspectos de la vida de
Johnson, de “hacerle hablar”.
Otro ejemplo de gran dulzura y, a
la vez, de voz crítica del mundo fue la figura de Chaplin que pasó varios años
en películas mudas en las que se posicionó siempre como sublaterno (pobre y
marginado) tratando de entrar en el ángulo de la cámara (este de 1914 es un
ejemplo maravilloso https://www.youtube.com/watch?v=pQH0j2Ofqkg
), de ser visto hasta el momento en 1936 en que (final del cine mudo) fue
obligado a hablar por primera vez sacando una voz sin sentido (la escena merece
la pena https://www.youtube.com/watch?v=0daS_SDCT_U)
Las preguntas que se hicieron
desde la sala contribuyeron a suscitar el dilema de si --cuando hacemos
historia de la subalternidad-- estamos de-codificando aquella época o si estamos
re-codificando nuestro presente. Algo con lo que, dijo Young, era posible vivir . También fue tranquilizador oírle decir que el gran reto es saber dónde
encontrar esas cosas que no son visibles. ¿Dónde está o como podemos recuperar
o construir ese archivo de lo que no es visible? El mostró algunos ejemplos de cómo, lo que no me quedó tan claro en su charla es para qué. O quizá si ...
29 sept 2014
¿Colgados de ansiolíticos?
A raíz de este artículo "Colgados de ansiolíticos" que ponía el énfasis en la responsabilidad individual juzgándonos culpables :
sociedad.elpais.com/sociedad/2014/09/26/actualidad/1411732159_601236.html
María Rosón lanzó un cuestionamiento en la red de trabajo Emocríticas . Su cuestionamiento me animó a escribir esto:
Hay bastantes estudios sobre el impacto de la crisis en la salud mental, el suicidio, etc. La EASP tiene un portal sobre el impacto en salud. http://www.easp.es/crisis-salud/
También es cierto que el consumo de psicofármacos tiene una escala ascendente desde hace varios años. Por ej Dummit Drugs for life : how pharmaceutical companies define our health muestra la inducción al consumo de la industria farmacéutica que gasta más en publicidad que en investigación (en nuestro país ya conocéis imagino las denuncias de Forcades y Jara) . Ya ha hablado El País de esto en otras ocasiones (Pastillas para el dolor de vida, http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/12/06/actualidad/1386355492_284964.html )
Repecto al "yo farmacéutico" ("pharmaceutical self") también ha escrito Emily Martin que ella misma padece psicosis maniaco-depresiva y tiene un libro muy hermoso "Bi-polar expeditions" sobre su auto-experiencia rebelde, da muchas luces sobre esta historia para evitar ponerla en blanco/negro (medicación sí/medicación no).
Yo creo que la situación requiere algo más que le debate medicalización sí/no. En cierta forma eso nos puede encerrar en el callejón de la responsabilidad y culpabilización individual. Si perdemos los recursos para colectivizar el malestar, no podemos hacernos cargo de forma exclusivamente individual de toda esa problemática emocional que genera la crisis económica, diáspora y exilio económico, etc. Al respecto este artículo señala la necesidad de "politizar" el malestar en lugar de incubarlo de manera individual,
http://www.espaienblanc.net/El-malestar-social-en-una-sociedad.html
Desde el feminismo eso también lo conocemos desde "la mística de la feminidad" y lo que Betty Friedan llamó "El malestar que no tiene nombre" . Ese malestar se "farmaceuticalizó" en los 60s con un boom de psicofármacos brutal (Andrea Tone, The Age of Anxiety: A History of America's Turbulent Affair with Tranquilizers), incluso en España.
No creo que la salida sea sentirnos culpables por consumir psicofármacos (o hierbas relajantes o marihuana), o juzgar a quien no es capaz de afrontar sin ayuda las tensiones que se cruzan en los cuerpos y en las vidas específicas.
Como véis el debate daría para unas jornadas, pero se me ocurren algunas cuestiones desde lo que las humanidades podemos aportar:
- históricamente cada sociedad tiene una percepción diferente de qué es el bienestar psíquico, de en qué consiste ser feliz. En una novela de 1960 de Consuelo Álvarez Sierra, La ciudad de los muertos, en la que estoy trabajando, se confrontan las expectativas emocionales de dos generaciones en unos de los personajes ("vivir se había convertido en algo muy elástico. Ya no bastaba trabajar, comer, dormir y gozar con sencillez las horas del día") . En ese sentido quizá el pasado nos enseña a pensar sobre nuestras propias necesidades emocionales, las que marca nuestra época y como afrontarlas en la realidad, no es sólo la autoexigencia (biopoder) es el régimen emocional en el que nadamos y frente al que el "sol" al que hacía referencia María (de las partes del país que lo disfruten) no parecen suficiente .
- otra cuestión es la necesidad de empoderarnos de nuestros recursos culturales e históricos respecto al sufrimiento psíquico o sentimental, con qué herramientas sale la gente o simplemente afronta sus vidas emocionales, ¿podemos aprender de nuestros pasados, de otros espacios de la cultura subalterna? ¿podemos convertir eso en un saber que afronte con nuevos recursos la "farmacologización" y nos haga sentirnos menos culpables si no somos tan exigentes con nosotras .
Me ha animado mucho saber que algunos grupos de personas etiquetadas de "esquizofrenia" se están empoderando de sus alucinaciones para comprender mejor dilemas de sus propias vidas cotidianas y dan cursos a otras personas o grupos, escriben sobre eso, etc. Eso no quiere decir que dejen sus medicamentos anti-psicóticos (http://www.nytimes.com/2011/11/26/health/man-uses-his-schizophrenia-to-gather-clues-for-daily-living.html?pagewanted=3&_r=1& )
Creo que este poema de Wislawa Szymborska, nos da un buen contrapunto:
Prospecto
“Soy un tranquilizante
Funciono en casa,
Soy eficaz en la oficina,
Me siento en los exámenes
Comparezco ante los tribunales,
Pego cuidadosamente las tazas rotas.
[…]
Sé qué hacer con la desgracia
Cómo sobrellevar una mala noticia
Disminuir la injusticia
Iluminar la ausencia de Dios.
Escoger un sombrero de luto que quede bien con una cara.
A qué esperas
Confía en la piedad química”
Wislawa Szymborska
sociedad.elpais.com/sociedad/2014/09/26/actualidad/1411732159_601236.html
María Rosón lanzó un cuestionamiento en la red de trabajo Emocríticas . Su cuestionamiento me animó a escribir esto:
Hay bastantes estudios sobre el impacto de la crisis en la salud mental, el suicidio, etc. La EASP tiene un portal sobre el impacto en salud. http://www.easp.es/crisis-salud/
También es cierto que el consumo de psicofármacos tiene una escala ascendente desde hace varios años. Por ej Dummit Drugs for life : how pharmaceutical companies define our health muestra la inducción al consumo de la industria farmacéutica que gasta más en publicidad que en investigación (en nuestro país ya conocéis imagino las denuncias de Forcades y Jara) . Ya ha hablado El País de esto en otras ocasiones (Pastillas para el dolor de vida, http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/12/06/actualidad/1386355492_284964.html )
Repecto al "yo farmacéutico" ("pharmaceutical self") también ha escrito Emily Martin que ella misma padece psicosis maniaco-depresiva y tiene un libro muy hermoso "Bi-polar expeditions" sobre su auto-experiencia rebelde, da muchas luces sobre esta historia para evitar ponerla en blanco/negro (medicación sí/medicación no).
Yo creo que la situación requiere algo más que le debate medicalización sí/no. En cierta forma eso nos puede encerrar en el callejón de la responsabilidad y culpabilización individual. Si perdemos los recursos para colectivizar el malestar, no podemos hacernos cargo de forma exclusivamente individual de toda esa problemática emocional que genera la crisis económica, diáspora y exilio económico, etc. Al respecto este artículo señala la necesidad de "politizar" el malestar en lugar de incubarlo de manera individual,
http://www.espaienblanc.net/El-malestar-social-en-una-sociedad.html
Desde el feminismo eso también lo conocemos desde "la mística de la feminidad" y lo que Betty Friedan llamó "El malestar que no tiene nombre" . Ese malestar se "farmaceuticalizó" en los 60s con un boom de psicofármacos brutal (Andrea Tone, The Age of Anxiety: A History of America's Turbulent Affair with Tranquilizers), incluso en España.
No creo que la salida sea sentirnos culpables por consumir psicofármacos (o hierbas relajantes o marihuana), o juzgar a quien no es capaz de afrontar sin ayuda las tensiones que se cruzan en los cuerpos y en las vidas específicas.
Como véis el debate daría para unas jornadas, pero se me ocurren algunas cuestiones desde lo que las humanidades podemos aportar:
- históricamente cada sociedad tiene una percepción diferente de qué es el bienestar psíquico, de en qué consiste ser feliz. En una novela de 1960 de Consuelo Álvarez Sierra, La ciudad de los muertos, en la que estoy trabajando, se confrontan las expectativas emocionales de dos generaciones en unos de los personajes ("vivir se había convertido en algo muy elástico. Ya no bastaba trabajar, comer, dormir y gozar con sencillez las horas del día") . En ese sentido quizá el pasado nos enseña a pensar sobre nuestras propias necesidades emocionales, las que marca nuestra época y como afrontarlas en la realidad, no es sólo la autoexigencia (biopoder) es el régimen emocional en el que nadamos y frente al que el "sol" al que hacía referencia María (de las partes del país que lo disfruten) no parecen suficiente .
- otra cuestión es la necesidad de empoderarnos de nuestros recursos culturales e históricos respecto al sufrimiento psíquico o sentimental, con qué herramientas sale la gente o simplemente afronta sus vidas emocionales, ¿podemos aprender de nuestros pasados, de otros espacios de la cultura subalterna? ¿podemos convertir eso en un saber que afronte con nuevos recursos la "farmacologización" y nos haga sentirnos menos culpables si no somos tan exigentes con nosotras .
Me ha animado mucho saber que algunos grupos de personas etiquetadas de "esquizofrenia" se están empoderando de sus alucinaciones para comprender mejor dilemas de sus propias vidas cotidianas y dan cursos a otras personas o grupos, escriben sobre eso, etc. Eso no quiere decir que dejen sus medicamentos anti-psicóticos (http://www.nytimes.com/2011/11/26/health/man-uses-his-schizophrenia-to-gather-clues-for-daily-living.html?pagewanted=3&_r=1& )
Creo que este poema de Wislawa Szymborska, nos da un buen contrapunto:
Prospecto
“Soy un tranquilizante
Funciono en casa,
Soy eficaz en la oficina,
Me siento en los exámenes
Comparezco ante los tribunales,
Pego cuidadosamente las tazas rotas.
[…]
Sé qué hacer con la desgracia
Cómo sobrellevar una mala noticia
Disminuir la injusticia
Iluminar la ausencia de Dios.
Escoger un sombrero de luto que quede bien con una cara.
A qué esperas
Confía en la piedad química”
Wislawa Szymborska
9 sept 2014
Universidades rurales y sabiduría indígena en españa
"En ese viaje vital conocimos el proyecto de Amayuelas de Abajo, que propone las universidades rurales como forma de recuperar lo mejor de la tradición y de las sociedades campesinas. Sociedades sostenibles e integradas. Una forma de recuperar la dignidad y la sabiduría de nuestros ancestros y luchar por un mundo rural vivo"http://elpais.com/elpais/2014/09/02/planeta_futuro/1409653787_433120.html
"haciendo de la tierra y de nuestro trabajo una escuela para la vida"
http://amayuelas.es/index.php/universidad-rural/objetivos
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